martes, 12 de mayo de 2020

LOS PASOS DEL MÉTODO FENOMENOLÓGICO SEGÚN SPIEGELBERG 5

Paso IV: Observar los modos de apariencia* (emerger)
     La fenomenología es la exploración sistemática de los fenómenos no solo en el sentido de lo que aparece, ya sean esencias particulares o esencias generales, sino también de la manera en la que aparecen las cosas. Sin duda, no todos los fenomenólogos han prestado la misma atención a este aspecto de la investigación fenomenológica. Pero ha sido destacado en el trabajo fenomenológico de Husserl, comenzando con el Logische Untersuchungen.

Gómez (2020)
    En ese trabajo, los estudios de actos intencionales pusieron especial énfasis en las formas de emerger (Erscheinungsweisen) [modos de apariencia] de los objetos intencionales. Obviamente, el contraste entre la apariencia y lo que aparece, como se implica en esta conexión, no es entre la emergencia y una realidad que de hecho puede ser una cosa incognoscible en-sí-misma. Lo que está involucrado es simplemente la forma en que se nos presenta un objeto que de ninguna manera está más allá de nuestro rango de conocimiento. Estas formas de aparecer [modos de apariencia] generalmente se pasan por alto en nuestra preocupación por lo que aparece.
      Uno puede preguntarse sobre la importancia de un análisis tan especial de los modos de darse. La respuesta más obvia es que la filosofía genuina, y no solo la fenomenología, no tiene razón ni derecho para ignorar ningún fenómeno auténtico, sea que su conocimiento comporte un uso real o potencial. Pero también hay una razón definitiva para creer que un estudio concienzudo de las formas de darse puede darnos luces sobre ciertos problemas de la epistemología. Por lo tanto, la distinción entre diferentes tipos y capas de apariencia puede ser de gran ayuda para aclarar cuestiones de verificación directa o indirecta.
  En realidad, hay al menos tres sentidos diferentes de emergencia que un estudio cuidadoso de los modos de darse debe distinguir, y que incluso los fenomenólogos no siempre los han mantenido lo suficientemente diferenciados:
Gómez (2020)
     α. El lado o aspecto del objeto dado desde el cual conocemos el objeto como un todo. Por lo tanto, lo que se nos da de un cubo sólido y opaco es solo su frente (o parte superior) y posiblemente uno o dos de sus otros lados, mientras que su parte posterior y un mínimo de dos y un máximo de cuatro de sus lados están ocultos para nosotros. Y esto es así, no solo como una cuestión de hecho empírico y generalización, sino por razones esenciales.
  Sin embargo, no solo se dan los lados. Porque se dan como lados de un solo cubo con "lotes vacíos" para los lados faltantes. En consecuencia, el cubo no puede ser reducido a una mera serie de fenómenos laterales, como parece pensar el fenomenalismo. En ellos y a través de ellos, el cubo aparece como una estructura envolvente, en la que tienen sus partes definidas. En otras palabras, los lados del cubo son transparentes hasta el punto de presentarnos un objeto sólido idéntico en el que están incrustados, por así decirlo.
     ß. La apariencia del objeto puede ser la vista en perspectiva "deformada" o inclinada que los lados ofrecen al perceptor, algo para lo cual Husserl usó la expresión "Abschattung[sombreamiento/escorzos], tal vez mejor representada como "sombreado de perspectiva". Por lo tanto, cualquiera de los lados que aparece del cubo, excepto el que está justo de cara a nosotros, está sombreado en forma de un trapecio, que sin embargo es transparente, por así decirlo, hacia la forma cuadrada del lado del cual se constituye la perspectiva. Entonces, lejos de ser engañoso en cuanto al tamaño real y la forma del objeto representado, tales deformaciones en perspectiva son el medio por el cual se mantienen idénticos el tamaño y la forma del objeto.
   Los sombreados espaciales de ninguna manera son el único tipo de modificaciones en perspectiva de la "apariencia" del objeto. Como sugiere el mismo nombre "sombreado", las modificaciones principales se producen en el ámbito de la iluminación y el color. El mismo  color de un objeto se presenta como un color distinto bajo diferentes luces. Como lo ha demostrado David Katz, un mismo color aparece de manera diferente bajo luz directa, indirecta o artificial, bajo el sol brillante y a la sombra. Sin embargo, estas "perspectivas" diferentes son apariencias del mismo color. Y la misma forma puede presentarse a través de perspectivas muy diferentes, como la de la vista y del tacto. Requiere un tipo especial de reflejo, como la técnica practicada, por ejemplo, por el dibujante o el pintor en el arte en perspectiva, que se centra particularmente en estas apariencias.
    γ. Otro tipo de apariencia diferente es la que puede llamarse modos de claridad. El mismo objeto, que aparece con los mismos lados y en la misma perspectiva, aún se puede dar con diferentes grados de claridad y distinción. Esto se aplica particularmente a las áreas periféricas de nuestro campo fenomenal, donde las franjas y los halos rodean la sección focal de nuestra percepción. Aquí, algo comparable a una bruma o velo se interpone entre lo que aparece y el perceptor. Es evidente que no se adhiere al objeto que aparece en sí, sino que está conectada con nuestra propia percepción de él. Por lo general, al menos, sabemos cómo distinguir muy bien entre un objeto ambiguo como una mancha y un objeto inconfundible dado a través de ese velo o bruma. Puede que a veces no estemos seguros de dónde reside la falta de distinción. Pero son precisamente esos momentos de duda lo que ponen de manifiesto la diferencia en principio. Las apariencias en este sentido han sido de particular interés para los pintores impresionistas. Por el contrario, estilos como el postimpresionismo y el "realismo mágico" parecen tener un punto especial al suprimir toda esta dimensión de la apariencia a favor de la transparencia absoluta y la lucidez del medio entre el objeto que aparece y el perceptor.
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Tomado y traducido de:
Herbert Spiegelberg (1971). El Movimiento Fenomenológico. 
UNA INTRODUCCIÓN HISTÓRICA. SEGUNDA EDICIÓN-Volumen II 
Parte XIV. LOS ESENCIALES DEL MÉTODO FENOMENOLÓGICO. 
La Haya, Países Bajos: Martinus Nijhoff Publishers.
[Síntesis]
Páginas  684-688
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Nota: Las imágenes, los subrayados, lo resaltado, los corchetes y las viñetas no pertenecen al texto original pero se establecen con fines didácticos y estrictamente referenciales

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